Sociedad

De Gobierno 2.0 a Sociedad 2.0: Caminos hacia el compromiso, la colaboración y la transformación

Allà por mediados del año 2010, 25 líderes del gobierno y de la industria se reunieron en la Universidad de Harvard para evaluar el paso al “Gobierno 2.0” hasta la fecha; para compartir información sobre sus límites y posibilidades, así como sobre sus facilitadores y obstáculos; y para evaluar el camino a seguir. Este es un informe de esa reunión, hecho posible gracias a una subvención de Microsoft.

NUESTRO MUNDO CAMBIANTE

En todo el mundo, los servicios públicos han experimentado cambios significativos en los últimos 25 años, a menudo basados en la introducción de enfoques de gestión de las empresas y en la evolución a lo largo de las olas de la revolución en las tecnologías de la información y la computación, desde el main frame a los PCs, desde la web a las redes.

Hoy en día, la recesión mundial -junto con cambios como el retiro de la generación posterior a la Segunda Guerra Mundial, la aparición de milenios, nuevas olas de tecnología de las comunicaciones interactivas y plataformas de colaboración de bajo costo- está desencadenando una nueva ola de compromiso ciudadano, reforma del gobierno y transformación del servicio. Existe un gran interés, a nivel mundial, en el poder de ideas como la colaboración, la transparencia y la participación. Cuando se toman medidas, se aprovecha el poder de las redes que se extienden a través de las fronteras del gobierno, los ciudadanos y el sector privado para involucrar a todos.

Super Interesante

Estas colaboraciones reflejan una profunda comprensión de que ni el gobierno, ni los proveedores de servicios, ni los ciudadanos pueden lograr sus propósitos sin colaboración. En un mundo en red, la velocidad del cambio, el ritmo del riesgo y la amplitud de las oportunidades significan que ninguna institución, organización o individuo puede hacerlo solo. Especialmente ahora, cuando los gobiernos de todo el mundo se enfrentan a crisis financieras, parece esencial aunar y coproducir servicios con los ciudadanos, la industria y las organizaciones no gubernamentales.

Incluso en épocas de auge, esta colaboración transfronteriza es difícil. Los acuerdos heredados de la vieja escuela pueden frenar la innovación. La financiación se hace en estufa. La información está muy compartimentada. Los sistemas informáticos no pueden funcionar juntos con facilidad. Las jerarquías son lentas en cambiar. El aseguramiento de la información y la privacidad chocan con los llamamientos a la transparencia y la apertura. Las misiones compartidas no tienen a nadie exclusivamente responsable de los resultados. A pesar de todos los fracasos obvios de los últimos años, desde el 11 de septiembre hasta el huracán Katrina y la crisis financiera mundial, las agencias, organizaciones y unidades persisten en “ir por su cuenta”.

Especialmente en tiempos difíciles, cuando el “pastel” se está encogiendo, los individuos, las instituciones y las sociedades tienden a agacharse para asegurar que su “tajada” permanezca igual. A nivel de gobierno, por ejemplo, algunos organismos se retiran a su misión básica estatutaria. Muchos gerentes son más reacios que nunca a asumir riesgos. La supervisión se intensifica, la visión compartida de la misión pasa a un segundo plano y la inversión en innovación se agota. La colaboración es el último recurso – para ser sacado a relucir sólo cuando te encuentras en un callejón sin salida.

Sin embargo, la evidencia sugiere, también, que en tales tiempos los gobiernos de todo el mundo pueden ser más propensos a reducir las barreras al cambio y a experimentar más. Los costes de la conmutación han disminuido. Las colaboraciones digitales y la innovación han florecido. Las tecnologías de smartphones y tablet, cloud y plataformas abiertas hacen que las adopciones sean ligeras, rápidas y ágiles. Todas estas medidas demuestran claramente que las posibilidades de obtener beneficios de las nuevas colaboraciones posibilitadas por la red son elevadas.

Ciertamente, las redes corporativas y las redes ciudadanas no están esperando, sino que proliferan. El surgimiento de una generación de nativos digitales ahora hace de la conectividad un hecho de la vida, y con ella, una multitud de nuevos arreglos y soluciones emergentes. El gobierno, las organizaciones no gubernamentales, la industria y los ciudadanos ahora pueden, en teoría, aprovechar el poder de todos para producir bienestar, seguridad y prosperidad como nunca antes. Hay conciencia, afán y disposición.

JetBlue es una de las muchas empresas que ahora monitorizan Twitter y saltan sobre los tweets negativos para arreglar lo que está mal tan rápido como sea posible – ¡incluso mientras los pasajeros siguen en la fila! Los altos ejecutivos de la industria y del gobierno tienen blogs internos de la compañía en los que comunican nuevas direcciones a los empleados y reciben comentarios, justo por encima de las cabezas de los gerentes. El vicepresidente del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos (un general de cuatro estrellas del Cuerpo de Marines) es famoso por su blog. Otros líderes corporativos y de gobierno mantienen canales de Twitter donde se comunican con todos: la secretaria Costin en Brasil, por ejemplo, tiene a 6.000 de sus maestros siguiéndola. Muchas ciudades y pueblos están ahora abriendo discusiones directamente con los electores sobre las prioridades presupuestarias y dejándoles votar sobre los presupuestos de capital – ¿cómo deberían gastarse los $X?